05 diciembre 2015

¡Oh Momotombo, ronco y sonoro!

No sé cómo comenzar el relato de mi hermoso paseo por uno de los lugares que más me ha llamado la atención, el Volcán Momotombo. El Volcán Momotombo según lo que encontré en la Wikipedia es un volcán relativamente joven, apenas tiene 4500 años.  Al cual dos grandes poetas de reconocimiento mundial dedicaron poemas, tales como el francés Victor Hugo y el nicaragüense Rubén Darío.

Sinceramente no estaba en mi lista ni de este ni de otros años de lugares por conocer, pero gracias a mi broder Alejandro quien me dijo "Oe Tania, queres escalar el Momotombo el próximo domingo?" y yo obviamente, le dije que sí. Y no sabía a lo que me tenía que enfrentar, esta flaquita de 100 libras, poco atlética y además que en su vida había escalado un Volcán (porque el Masaya al parecer NO cuenta) se disponía a un increíble reto. 

Así que el pasado 29 de noviembre del 2015 me levanté de madrugada (tampoco me costó mucho, la ansiedad de aventura era mucha) me aliste, preparé comida y metí hielo en mi termo nuevo, porque a las 6 de la mañana tenía que estar en una gasolinera esperando a otro chavalo que nos llevaría en su carro a nuestra aventura. 

La plática en el camino era super tranquila (de mascotas y cosas de viajes), mientras seguíamos avanzando por la carretera que nos llevaría a nuestro destino, así llegamos a la nueva carretera que va rumbo a Malpaisillo y pudimos ver los Volcanes El Hoyo, El Pilas y El Asososca como pudieron ver en una publicación que hice en la fanspage del blog.



Hacíamos bromas y todo era de lo más relajado, toda la carretera está en perfecto estado (la acaban de remodelar y quedó nítida), así que ingresamos por un lugar super "secreto" que no se puede entrar si no llevas permiso (así que visiten el blog de Alejandro y hagan próximas giras con él). 


Luego entramos por un camino de tierra (recomiendo que tu vehículo sea 4x4 sino dudo mucho que podás pasar) y empezamos a subir para ahorrar tiempo de horas caminadas. 


Y así por fin llegamos al maravilloso, poderoso y siempre firme, Volcán Momotombo. 


Comenzamos a escalar el volcán, Alejandro nos dio unas cuantas instrucciones y así fue como íbamos observando todo, devorando con nuestras miradas el paisaje. Y en eso que me fijo en el camino y me encuentro esta oruga. 


Seguimos caminando, en uno de los oasis o lugares para descansar las personas encargadas del lugar habían dejado varios palos con los cuales quienes nos aventuramos podemos ayudarnos en el camino (y vaya que si ayudan). 


A lo largo del camino por el bosque nos encontramos muchas mariposas y uno que otro pájaro. Lo que si me sorprendió mucho fueron las golondrinas, abejas y mariposas que llegaban hasta casi la cumbre del volcán. 


Y ahora les dejaré con las fotos y abajo de ellas iré poniendo lo que me recuerdan. 

Aquí aunque aparente seriedad estaba con los ánimos por las nubes, me emocionaba la idea de subir un volcán. 


Comenzaba lo bueno, realmente no sabía a lo que iba ajajajaja 
Solo por volver a ver esto, escalaría una y otra vez el Momotombo, la vista es simplemente impresionante. (Y eso que apenas íbamos a mitad del camino) 
Benditos lugares para descansar, los extrañe mucho durante todo el viaje ajajajajaja 
Paisaje lunar 

Dejando atrás nuestro oasis  :(, pero al volver sería de nuevo una :)
Por paisajes como estos es que les digo y no me canso de repetir, conozcamos Nicaragua, dejémonos impresionar por estas tierras. 
Acá les muestro que tan inclinado era el camino y luego se volvió más inclinado. 

Vos y yo, observando un atardecer desde el Momotombo, no sé, pensalo.


El camino se hacía cada vez más difícil y muchas veces pensé en detenerme y dejar que ellos siguieran avanzando, pero recordé unas palabras que dijo Alejandro antes de comenzar el ascenso: "tomate tu tiempo, observa, descansa, bebé agua, recorda que esto es para disfrutar", así que con los ánimos devueltos y las piernas temblorosas seguí avanzando más y más hasta que los alcancé, ya el final fue realmente duro y aunque no logramos subir a la cumbre, el hambre, cansancio y el sol (que aunque no teníamos calor debido a las fuertes ráfagas de viento que venían del norte y nos refrescaban, el cansancio había calado en cada parte de mi cuerpo), así que decidimos esta vez quedarnos en el "hombro"del volcán, reponer fuerzas, comer y tomarnos las respectivas fotos. Porque está claro que el Volcán no se irá a ningún lado y puede esperar por nosotros. 






Creo que las palabras de Alejandro las aplicaré para muchas cosas en mi vida "tomate tu tiempo, observa, descansa, bebé agua y come, recorda que esto es para disfrutar", porque gente, la vida es solo una. 

A la hora de bajar fue un chiste, nos vivíamos cayendo (la novia de Alejandro y yo) y para colmo a mi me daba risa, entonces me tardaba más tiempo en levantarme debido a que tenia que esperar hasta parar de reír para retomar el camino. Las piernas me temblaban horrible, quería hacerme bolita y poder descender de una sola vez, pero como sabemos eso es imposible así que tuve que aprovechar que de vez en cuando tenía un poco de fuerza y corría. Se me había olvidado comentarles que cada cierto tiempo mirábamos arriba (tanto en el ascenso como el descenso) para ver si no caía una piedra (por más pequeña que fuese) porque si nos golpeaba nos haría mucho daño. 

Lo más impresionante de todo esto es que el domingo 29 de noviembre estaba subiendo el volcán y el día 1 de diciembre este realizó su primera erupción en 110 años. Espero que pronto puedan realizar ustedes algo parecido. 

Si te ha gustado el artículo y quieres que se ponga una sonrisa en mi rostro, te agradecería mucho que lo compartas con todos tus conocidos en las distintas redes sociales. 

Espero atenta a sus comentarios :)

6 comentarios:

  1. Ustedes ni lo sospechaban, si han pospuesto el viaje para el dia siguiente, o hubieran decidido pasar la noche en sus faldas hubieran pasado serio peligro con la erupcion, o talvez hubieran quedado con una experiencia magica que contar

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  2. Hola Alex, pasar la noche no hubiésemos podido (no llevábamos suficiente comida ni cobijo), pero si lo posponiamos el cuento sería otro.

    Gracias por pasar dejando tu comentario, espero ver más. :)

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  3. Que tuani.

    Seguro no sentiste y no escuchaste nada por ser primera vez que ibas. Ya con experiencia sientes y escuchas el volcán.

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  4. Pues si te referís a algún movimiento del volcán no sentí nada ni oí nada. Espero que para la próxima vez ya tenga mis sentidos atentos.

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Espero que vuelvas pronto y dejes muchos más :)

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